La caja registra cada cobro y te dice al final del día cuánto dinero debería haber.
- Abre el turno indicando el fondo de caja inicial (cambio).
- Cobra cada mesa: efectivo, tarjeta o Bizum. Puedes dividir la cuenta entre varios comensales.
- Registra los pagos y cobros fuera de carta (proveedores, propinas…) para que el arqueo cuadre.
- Cierra el turno: el sistema compara lo esperado con lo contado y te muestra las diferencias.
Todos los movimientos quedan registrados con fecha, hora y usuario: la caja es auditable.